Comienzos Saludables: El Impacto del Cuidado Materno y Neonatal en el Bienestar Futuro
- Adia Aponte
- 8 abr
- 3 Min. de lectura
Actualizado: 12 may
Cada año, el 7 de abril, conmemoramos el Día Mundial de la Salud, una fecha que nos invita a reflexionar sobre los desafíos y avances en el ámbito sanitario a nivel global. En 2025, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha elegido el lema "Comienzos saludables, futuros esperanzadores", enfocándose en la salud materna y neonatal como pilares fundamentales para el desarrollo de sociedades saludables y resilientes.

La salud de las madres y los recién nacidos es esencial no solo para las familias de manera individual, sino también para el bienestar de comunidades enteras. Según la OMS, mejorar la salud materna implica respetar los derechos de nosotras, las mujeres y niñas, permitiéndonos así planificar nuestras vidas y proteger nuestra salud. Nuestro empoderamiento y autonomía son cruciales para reducir la mortalidad materna y neonatal y garantizar la salud de todas las personas.
Sin embargo, no basta con asegurar la supervivencia durante el embarazo y el parto; es fundamental realizar inversiones significativas para mejorar la salud y el bienestar de las mujeres a largo plazo. En todo el mundo, muchas mujeres carecen de acceso a profesionales de la salud que atiendan sus necesidades, especialmente en los meses posteriores al embarazo. Esta falta de apoyo puede tener consecuencias duraderas para su salud. Por ello, es esencial garantizar una atención continua y de calidad más allá del parto.
En Puerto Rico, la atención posparto enfrenta desafíos significativos que afectan la salud y el bienestar. Según un informe de March of Dimes, el 20% de los municipios en la isla se clasifican como áreas sin cuidado de maternidad, lo que implica que muchas mujeres deben viajar distancias considerables para acceder a servicios esenciales. Esta falta de acceso puede resultar en complicaciones no detectadas y en una atención insuficiente durante el período posparto. Además, la crisis en los servicios de obstetricia ha llevado al cierre de salas de parto y a una disminución del 30% en el número de ginecólogos/as y obstetras activos en la última década, según el Colegio de Médicos Cirujanos de Puerto Rico. Esta situación no solo incrementa la carga de trabajo de los especialistas restantes, sino que también pone en riesgo la salud materna y neonatal. Debido a esta situación, es imperativo que se comience a invertir en infraestructuras de salud y en la formación de profesionales para garantizar una atención continua y de calidad más allá del parto.
Hemos vivido muchos avances, no obstante, seguimos enfrentando desafíos significativos en nuestro sistema de salud. Desde el acceso limitado a servicios de salud de calidad, especialmente en regiones con recursos limitados o en situaciones de emergencia; hasta, desigualdades en salud, por diversos factores socioeconómicos, geográficos y culturales que afectan el acceso y la calidad de la atención.
Como individuos y como sociedad, podemos contribuir de diversas maneras. Podemos comenzar por informarnos y sensibilizarnos. El conocer la importancia de la salud materna y neonatal y los desafíos existentes nos hace más conscientes de las necesidades, limitaciones y el apoyo que podemos ofrecer a la comunidad, como por ejemplo el apoyar políticas públicas. Abogar por inversiones efectivas que mejoren la salud de las mujeres y los recién nacidos, y de la comunidad en general. También, podemos participar en iniciativas comunitarias, colaborar con organizaciones que trabajan en pro de la salud materna y neonatal y donar a estas causas para que continúen su labor es clave para continuar aportando nuestro granito de arena. Por último, el difundir información útil, de calidad y de fuentes confiables ayuda a educar y promover la información clave para promover embarazos y partos saludables, así como una mejor salud posnatal.
Hoy es un día perfecto para reafirmar nuestro compromiso con un futuro saludable, ya que al garantizar comienzos saludables, estamos sentando las bases para comunidades más fuertes y resilientes. Te invito a unir esfuerzos para apoyar y promover la salud de las madres y los recién nacidos, reconociendo que cada acción cuenta en la construcción de un futuro más saludable.
Si quieres leer más sobre el tema y la campaña que la OMS ha desarrollado, visita la página principal de la campaña del Día Mundial de la Salud 2025.




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